Bertani contó que cuando sale fuera de su casa se encuentra dos escollos fundamentales: la ignorancia sobre el tema y el oportunismo de quienes sin capacitación previa se aventuran a dar una alternativa gastronómica sin conocer las buenas prácticas para manipular utensilios e insumos.

Ley 5.999 completa

“A partir de nuestra Ley 5.999 debería existir una oblea o cucarda que identifique la idoneidad del establecimiento gastronómico en el tema ni bien el celíaco entra en el local”, dijo Bertani, quien además visualizó otros de los inconvenientes que deben enfrentar. “El precios de los alimentos y platos aptos para el consumo de un celíaco son muy caros. Hoy cuestan hasta tres veces más que el resto”, concluyó.